Tenemos ante nuestros ojos un misterio de la tecnología, pues a pesar de utilizar herramientas avanzadas y filtros de todo tipo, he llegado a la conclusión que mi buzón de correo electrónico de Google, no es serio, lo cierto es que es un guason y cuenta con vida propia.
Empecemos con un evento que ocurrió hace casi un año; de repente y mientras dormía, un grupo de estudiantes de postgrado de la Universidad de Princeton se pusieron a organizar una fiesta para celebrar el Cinco de Mayo, en medio del grupo apareció un tocayo, otro Luis que debe tener una dirección de email similar a la mía, o fue que a mi buzón le pareció que me hacia falta un poco de diversión y empece a recibir los correos de la planificación de dicha fiesta.
Después de varios "Reply to All" y viendo el entusiasmo con que se planificaba el evento, me percate que al tocayo le tocaba poner la comida y fue en ese momento que decidí intervenir, primero agradeciendo la gentileza de tan cordial invitación, luego les dije que para esa fecha ya había "quedado" y al final les pedí amablemente que contactaran por teléfono al otro Luis, o se quedarían sin Guacamole.
Asi pasan los días y correos con contenido variopinto aparecen en mi buzón sin que pueda o quiera hacer algo para que mi Gmail "Sea Serio"
Hoy, por ejemplo me ha llegado este texto de George Carlin y os podéis hacer una idea de lo interesante que resulta tener un buzón de correo electrónico con vida propia:
La paradoja de nuestro tiempo es que tenemos edificios mas altos y temperamentos mas reducidos, carreteras mas anchas y puntos de vista mas estrechos. Gastamos mas pero tenemos menos, compramos mas pero disfrutamos menos. Tenemos casas mas grandes y familias mas chicas, mayores comodidades y menos tiempo. Tenemos mas grados académicos pero menos sentido común, mayor conocimiento pero menor capacidad de juicio, mas expertos pero mas problemas, mejor medicina pero menor bienestar.
Bebemos demasiado, fumamos demasiado, despilfarramos demasiado, reimos muy poco, conducimos muy rápido, nos enojamos demasiado, nos desvelamos demasiado, amanecemos cansados, leemos muy poco, vemos demasiado televisión y oramos muy rara vez.
Hemos multiplicado nuestras posesiones pero reducido nuestros valores. Hablamos demasiado, amamos demasiado poco y odiamos muy frecuentemente.
Hemos aprendido a ganarnos la vida, pero no a vivir. Añadimos años a nuestras vidas, no vida a nuestros años. Hemos logrado ir y volver de la luna, pero se nos dificulta cruzar la calle para conocer a un nuevo vecino. Conquistamos el espacio exterior, pero no el interior. Hemos hecho grandes cosas, pero no por ello mejores.
Hemos limpiado el aire, pero contaminamos nuestra alma. Conquistamos el átomo, pero no nuestros prejuicios. Escribimos mas pero aprendemos menos. Planeamos mas pero logramos menos. Hemos aprendido a apresurarnos, pero no a esperar. Producimos computadoras que pueden procesar mayor informacion y difundirla, pero nos comunicamos cada vez menos y menos.
Estos son tiempos de comidas rápidas y digestión lenta, de hombres de gran talla y cortedad de carácter, de enormes ganancias económicas y relaciones humanas superficiales. Hoy en día hay dos ingresos pero mas divorcios, casas mas lujosas pero hogares rotos. Son tiempos de viajes rápidos, pañales desechables, moral descartable, revolcones de una noche, cuerpos obesos, y píldoras que hacen todo, desde alegrar y apaciguar, hasta matar. Son tiempos en que hay mucho en el escaparate y muy poco en la bodega. Tiempos en que la tecnología puede hacerte llegar esta carta, y en que tu puedes elegir compartir estas reflexiones o simplemente borrarlas.
Acuérdate de pasar algún tiempo con tus seres queridos porque ellos no estarán aqui siempre.
Acuérdate de ser amable con quien ahora te admira, porque esa personita crecerá muy pronto y se alejará de ti
Acuérdate de abrazar a quien tienes cerca porque ese es el único tesoro que puedes dar con el corazón, sin que te cueste ni un centavo.
Acuérdate de decir te amo a tu pareja y a tus seres queridos, pero sobre todo dilo sinceramente. Un beso y un abrazo pueden reparar una herida cuando se dan con toda el alma.
Acuérdate de tomarte de la mano con tu ser querido y atesorar ese momento, porque un día esa persona ya no estará contigo.
Date tiempo para amar y para conversar, y comparte tus mas preciadas ideas.
Y siempre recuerda:
La vida no se mide por el número de veces que tomamos aliento, sino por los extraordinarios momentos que nos lo quitan.
George Carlin.